jueves, 12 de enero de 2012

¿Qué harás mañana? ... Si se acabara el mundo

Señoritos y señoritas, os presentamos la radio del futuro.

¿Qué harás mañana? es nuestro pequeño programa de radio en el que os contamos todo lo que está ocurriendo en la víspera del apocalipsis. Espero que le echéis un oído, porque no os va a llevar mucho y merece la pena.


¿Te ha gustado? ¿Quieres saber más sobre esa panda de desquiciados y seguirm...ejem... seguirnos en Twitter?

Ekain Calleja - @ekainka
Erik Leal - @sinconectar
Jon García - NotieneTwitterqueyosepa
Julen Zubillaga - @Julenzu
Teo Johansson - @T_Angelo

Yo soy Álex Pérez - @sefipolis por si todavía no os había hecho suficiente SPAM.

Ale, buen jueves.

sábado, 7 de enero de 2012

De rebajas


Hoy os voy a hablar del maravilloso mundo de las rebajas. Son gente bajita, pero también necesitan cariño. Ah, no, que me pierdo.

El mundo de las rebajas es algo que nadie ha sido capaz de desentrañar completamente, lleno de magia y misterio, no es tan solo un ataque irracional de consumismo, estampidas e interminables colas, es algo mucho más complejo.

Ya sé que no tenéis ni idea de la realidad, pero yo os despejo dudas. Primero, los precios. A mí desde siempre me da la sensación de que no han rebajado nada. Creo que tienen los mismos precios, y el día anterior se dedican a escribir en la etiqueta ‘Antes: 20 € más’. El día antes es horrible para ellos, porque tienen que preparar bien toda la estrategia.

Una vez han terminado de escribir lo mencionado, tratan de que las cajas tengan la menor cantidad de billetes pequeños y monedas posible. “Tú, esconde estos billetes de cinco debajo del suelo del probador, que nadie los encuentre jamás” Después de sabotear el lector de tarjetas de crédito y colocar la ropa cuidadosamente posicionada para que las colas de gente bloqueen cada salida de la tienda, se ponen a practicar durante horas el arte de cobrar. Es todo un arte porque han de tardar el doble de lo normal pero tiene que parecer que se están dando el triple de prisa.



¿Crees que has encontrado un chollo? CUIDADO. Las y los dependientes están entrenados para reaccionar naturalmente hacia precios cuya rebaja no está marcada, todos con la misma frase. “Oye, perdona, que aquí no habéis marcado la rebaja, ¿A cuánto está ahora?” “Ah, no, eso no está rebajado, es NUEVA COLECCIÓN” Con Nueva Colección pueden rebatirte cualquier argumento. “Oye, perdona, tu compañera me está pegando en la cabeza con un cinturón” “Ya pero es que es Nueva Colección, no puedo hacer nada”

Las colas. Las colas son algo horrible. Una vez fui a Zara a comprarme unos bonitos pantalones y después de varias horas de cola aparecí en la caja del Bershka. Pero eso no es lo peor, lo peor es cuando confundes la cola de los probadores con la de pagar. Llegas allí y por no volver a empezar te pruebas los pantalones en la caja.

Lo de la "rebaja" es otra historia. Por favor, no os dejéis engatusar por la ‘excusa’. Alguien que se compra una camiseta de quince euros sin rebajar es un pijales en estos días. Ves a gente comprándose abrigos de noventa leurópodos, y si alguien les dice algo, sueltan la típica frase de rebajas “Bueno, pero es que está rebajado, antes costaba casi cien”. Serán rebajas pero hay maniquís que llevan encima meses de sueldo. Y te miran con superioridad. Hijos de plástico.

De todos modos, lo que menos aguanto yo de las rebajas es que me juzguen las dependientas. Sobre todo en ese momento en el que entras a una tienda sólo para chicas, como Stradivarius, por ejemplo. Te miran. Piensan “Vendrá con su novia al menos”. No, hoy vengo solo. “A lo mejor ha quedado con una amiga aquí”. He dicho que vengo solo. “¿Qué hace mirando ropa? ¿Querrá regalar algo? Pero si no es gay, se nota, seguro que no sabe nada de moda”. No, no voy a regalar nada, y podría ser gay perfectamente, dejad de juzgarme. “¿Qué hace cogiendo eso?” Y entonces te acercas al probador con un vestido ajustado, rojo pasión.

Momento de tensión entre la dependienta del probador y tú. Ella mueve ficha primero.

¿Querías algo?

A las demás simplemente las deja pasar, porque da por hecho que van a probárselo. Son rebajas, acabo de esperar treinta minutos de cola de probador, no vengo a preguntarte si tienes el vestido en más colores. Sabes a lo que vengo.

Sólo una prenda. Voy al probador.

Se cruzan las miradas. La dependienta no sabe qué hacer, pero ya tiene la mejor anécdota de estas rebajas. Se lo contará a sus nietos. Unos segundos de silencio, la gente nos rodea. Alguna chica aplaude, caen varios sujetadores cerca.

Es… Está bien… Tienes ahí uno libre.

Es sólo por orgullo, evidentemente, no voy a comprarme el vestido. Y si me lo probé fue por no desperdiciar la ocasión. Pero ahí no termina la cosa, hay que ponerla en más apuros.

Oye, perdona, me sacas otra talla?

Está flipando azulejos amarillos la dependienta. No sabe si buscarme una talla más o una cámara oculta. Me trae otra, me la pruebo y ahí NO termina la cosa.

¿Qué tal me queda?

Esto va por todos los hombres sujetabolsas en tiendas de mujeres, y da gracias que no he hecho esto en Women’s Secret con un conjunto de lencería picantona.

Bien, bien… Yo me lo llevaba.

Y ME LO LLEVO, con dos cojones. ¡Pero si es ropa de mujer, un vestido! Ya, pero es que está rebajado. Me pongo en la cola para pagar. Viene una chica, pregunta “¿Quién es el último?” “Yo” “Pues qué putada”. Y se va. Así son las cosas en las rebajas.

-Hola, ¿tarjeta o efectivo?
-Tarjeta
-¿Me dejas el DNI?
-Soy mayor de edad, lo juro.
-Eh… vale. 39,99 € en total.
-¿Pero no está rebajado?
-Es que este vestido es de Nueva Colección.

Moraleja: El tamaño de la cola no importa, te la clavan igual.

¡Felices rebajas!

viernes, 6 de enero de 2012

¿Quién es el rey León?

No tenéis ni idea de supervillanos.

Y vengo con esta idea desde que volví del cine de ver El Rey León en 3D. Lo del 3D es lo de menos, lo único bueno que tienen esas gafas es ponértelas y decirle al de al lado “Eh mira, te veo en 3D”. Bueno, si vas solo al cine no lo hagas, que te miran mal. Rarito.


No, en serio, ¿Quién es el malo de esta película? ¿Scar? No amigos, estáis más que equivocados.

Empieza la película. Aparecen tropecientos mil bichejos y medio nerviosos y acojonados, corriendo hasta un pedrolo en una posición que desafía las leyes de la física y resulta que van todos al bautizo de un león. Obligados, no sólo a ir, también a arrodillarse ante un gatejo desnutrido que en el futuro será su nuevo tirano. Lo menos ciento cincuenta elefantes de toneladas y colmillos muy majos y todos arrodillados porque hay un gato subido en un pedrolo en mitad de la sabana. Así empieza la historia.

Scar es el único que aún siendo miembro de la familia real impuesta en la sabana de manera totalmente antidemocrática se niega a ir porque atenta contra los derechos del resto de animales. Mufasa lo primero que le enseña a su hijo es cómo comerse a sus súbditos y lo mal que está que entren los inmigrantes al reino.

Scar anima a Simba a ver otros sitios y a ser tolerante con la gente que es diferente. Cuando Mufasa se entera, aparece en la frontera y empieza a meter palos de forma totalmente gratuita e ilegal.

Cuando Scar es rey tiene que enfrentarse a una crisis él sólo, integrar a los inmigrantes, dar trabajo a las mujeres porque hasta entonces no había igualdad, lidiar con una sequía, etc. Además, mantiene en sus puestos a funcionarios como Zazú, que podrían haberse quedado en el paro.

¡Si, así es, os he abierto los ojos!
Y ahora dejad de leer tonterías y poneos a hacer algo productivo, coño.

PD: El Rey León es un peliculón y es impensable perderse la gran experiencia de verlo en el cine las veces que haga falta. He dicho.

¡Lo más visto!

Se ha producido un error en este gadget.