domingo, 9 de enero de 2011

F de Fumetta II




Segunda Parte.

"¿Es lo que fumas en realidad? ¿O es lo que ellos quieren que fumes?"

Desde hoy, todos los fumadores serán perseguidos por la ley, encarcelados, y, si se resisten, ejecutados.

Ése fue el último mensaje de las Autoridades Sanitarias aquel día. Acabaron por dominar el país, y no era algo precisamente discreto. Las calles estaban empapeladas con advertencias de las AS, fotos de pulmones más negros que el casco de Darth Vader, y vigiladas por los agentes.

Las AS funcionaban a través de distintos departamentos. CENICERO se encargaba de esconder los cadáveres de los fumadores a los que habían asesinado sin pruebas o sin juicio alguno. FILTRO era la cara al público, los que suavizaban todo lo que ocurría en las calles y la persecución masiva de los cigarrófilos. HUMO perseguía a todos los sospechosos, espiaba, presionaba, etc. Finalmente, CHISPA eran los encargados de, ejecutar.

Lucky Palmal desapareció de su domicilio tres días después de esta última noticia. Era de noche, pasaban de las 2 a.m., y a partir de esa hora, no se podía toser. Si te pillaban tosiendo, adiós. Se dirigía a la salida de la discoteca Mentolados, donde cada martes se montaba un estanco improvisado con tabaco de contrabando, de ése con las advertencias en inglés y que sabe como a mojado. Pero no había nada mejor.

Ese martes no había estanco, sino un agente. Seguramente de HUMO. Con los brazos cruzados masticando chicle y gafas de sol. Gafas de sol de noche, hay que ser hortera.

Lucky se giró, pero había otros dos detrás.

-¿Qué puedes buscar tú en un callejón a estas horas, chaval?

-Eh… Cocaína, sí, he venido a por cocaína.

-Yo si que te voy a dar cocaína… -Uno de ellos comenzó a bajarse la bragueta y entonces ocurrió. Una sombra desde un callejón cercano y zas. Rodillazo en los huevos.

Fumar provoca impotencia.

Zas. Tracatrás. Tucutucutum plas. Confío en vuestra capacidad imaginativa para no tener que describirlo. La sombra iba dejando un hilillo de humo en el aire a cada golpe que asestaba. Pronto, los tres quedaron inconscientes y abatidos.

La figura pertenecía a alguien alto, vestía totalmente de negro, con una capa oscura y sombrero, y… Una máscara de Joe Camel. Sostenía un cigarrillo encendido en la boca, y dos paquetes de Camel sin abrir en las manos.



-¿Siguen vivos?- Preguntó Lucky Palmal, asustado.

-Sí. Pero ahora tienen cáncer de pulmón. Tranquilo, te garantizo que no te haré daño.

-¿Quién eres tú?

-¿Quién? Quién es solo la forma de la función qué, ¿y qué soy? Un hombre con una máscara.

-Eso ha sido muy peliculero. Córtate.

-Sí, bueno, soy F.  El terror de la salud. Y ahora, ahora quiero que me acompañes, Lucky Palmal.

-Pero si no te he dicho mi nombre.

-Lo he leído arriba. Vamos.

CONTINUARÁ. 

3 comentarios:

Indy dijo...

Estas grilladísimo :) Pero sigue. Me tienes enganchada.

Caronte dijo...

No sé si me gusta más el relato o el montaje. Pero pese a que ya me he guardado la imagen para no perderla... la historia es brutal. Eso sí, un apunte literario...
no serían las AS, sino las A.A.S.S., lo que daría más yuyu y recordaría más a las SS incluso que las AS... pero en fin... no me hagas ni puto caso, ahora que lomiro... AS suena mejor

SeFi dijo...

Gracias mil, amores.

¿Pero tú te has dado cuenta de lo mucho que suena AASS a culo? ¡Qué poca seriedad! Aunque lo de las SS mola.

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