martes, 7 de diciembre de 2010

¡Oh Dios mío, está hablando de pollas!

Está demostrado que si le pones nombre a algo, ya sea una mascota o un violador trastornado que te persigue, automáticamente le coges cariño. Bueno, con el violador no siempre.

La cosa es que hoy quiero usar este dato para desmentir ese falso rumor de que los hombres somos seres insensibles y sin corazón. Si, amigos, hoy voy a hablaros de mi polla. Bueno, de los penes en general.

Y si eres uno de esos lectores que ha acabado aquí pensando que doy técnicas sobre cómo cuidar a tu gato o hacer que se duerma contándole cuentos infantiles y lo que te has encontrado es a un desquiciado hablando de pollas, lo siento. Yo no inventé Internet. Ni Facebook. Ni salgo en la puta cartelera del cine de tu barrio.

Pero bueno, a lo que íbamos, los hombres tenemos corazón. Como idea figurada de sentimientos y eso, se entiende. Esa es una idea muy cuestionada, pero lo que ya han dado por hecho todas las mujeres es que a los hombres nos gusta ponerle nombre a nuestro pene. MENTIRA. Bueno, no, es verdad. Pero quería confundiros.

Y si, le cogemos cariño por eso que os he dicho al principio. Nuestro pene no nos habla, nos toca los cojones las 24 horas del día y si le tocamos mucho escupe. Y aún así le queremos. Hablamos a menudo de él, rememoramos sus hazañas, pasamos tiempo con él y lo presentamos en sociedad. Si alguien le pega, a nosotros nos duele. 

(Acabo de llegar al punto de la entrada del blog en el que asimilo la sarta de gilipolleces que estoy diciendo pero ya es demasiado tarde para detenerme) 

Hasta tiene su propio huequito en el ordenador para sus cosas. En mi caso era una carpeta llamada ‘Matemáticas/Ejercicios/No abrir”, luego una tarrina de DVDs con películas de poéticos e ingeniosos títulos* y ahora una envidiable lista de webs**

En fin chicas, desde el corazón os lo digo, pollas. No hay más. Y si alguna ha empezado a leer esto desde la frase anterior: ¡¿QUÉ COJONES HACES LEYENDO LA ENTRADA DESDE ESTA FRASE?! ¡¿ESTÁS ZUMBADA O QUÉ?!

Bueno, antes de despedirme quiero disculparme con todas aquellas personas que se hayan sentido ofendidas por esta entrada. Sé que en el tercer párrafo he escrito ‘p*ta’ y puede haber niños leyendo.

Niños, ya sabéis, cuando naveguéis por internet tenéis que tener las dos manos ocupadas, ¿O creéis que los Kleenex se sujetan solos?

*”En boca cerrada no entran moscas pero si pollas como roscas”
**Aquí el autor se refiere a la pornografía que guarda en su casa y a la que recurre cuando decide masturbarse, insinuando que no lo hace por él mismo, sino por su pene.

3 comentarios:

Caronte dijo...

Sehhh... Lluisín aplaude y Bartolín te hace una distinguida reverencia.
¡Cuánta razón tienes en todo! (Bueno, en todo no... a los violadores también se les acaba cogiendo cariño si te acosan el tiempo suficiente)

SeFi dijo...

Ay, si me pillara un violador a mi... Sexo temático gratis

Salvador Navarro dijo...

No puedo reírme más, jajaja... me encanta cómo se te va la olla y que lo compartas...

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