lunes, 16 de agosto de 2010

El día que Hans Parlaravauka trató de raptar a Tim Burton


Podríamos decir, queridos lectores, que Hans Parlaravauka y el conocido director Tim Burton llevaban años odiándose. Que todo comenzó con una pequeña riña pero que fue haciéndose cada vez más grave. Que ya tuvieron varios altercados en el pasado, y que pocos conocen el por qué.

PERO NO

Lo que pasó fue que Hans acudió a algún cine de semi-mala muerte a ver Alicia en el País de las Maravillas en 3D, lo suficientemente cutre como para que dejaran entrar al viejo y hecho polvo Pulmón, y, sin entrar en discusiones de si la película era buena o mala o si merecía la pena pagar los pedazo de más de diez euros que pagué por ver esa... eh... Bueno, que la cosa no iba por ahí.

Las luces se apagaron. Comenzaron los tráilers. Comenzó la película. Terminó la película.

Hans se levantó de la butaca, y mirando al techo, dijo, solemnemente:

Esto merece que secuestremos a Tim Burton, perro.

Perro tosió.

CHAN CHAN, CHARÁN CHAN... Ah. Ahora sí.



¿Sabéis qué pasa? Que el 'trató de...' ya da a entender que no lo consiguió. Que tú lo lees y piensas... Uy... Vaya spoiler. Bueno, que me sopla un huevo.

Fue una noche de tormenta en el vampiresco castillo que como todos sabéis Burton tiene en un acantilado en Transilvania. Y si no lo tiene le pega. 

A 100 o 200 metros de la entrada, Hans y Pulmón esperan  tras unos  vampirescos matorrales.

-Pulmón, esto es terriblemente vampiresco. Necesitamos un plan. Y un paraguas. Quizás en otro orden.  Pulmón, si en algún momento de nuestra vida juntos tenías intención de decir algo, este es el momento, lo necesitamos.
-Traqueotomía
-Me vale. Sigamos.-Y siguieron. Una vez seguidos, pensaron un plan.- Tenemos que hacer algo que no se espere. Pero que no le sorprenda. Algo blanco pero bastante negro, ¿Comprendes? Algo vampiresco.
El vampiresco plan cobraba forma poco a poco, y al final decidieron llevar a cabo lo planeado. Simplemente subieron el camino hasta acanzar la entrada del castillo.

TOC TOC llamó Hans a la vampiresca puerta del castillo.
-Hans, hay un vampiresco portero automático a tu derecha- Dijo Hans para sí mismo. Como para si mismo se masturbaba. Pero no viene a cuento, lo sé.

QUIÉN ES Se escuchó por el portero.

-Johnny Depp, vengo a pedir otro disfraz para poder hacer de pirata amanerado en una película con una temática totalmente diferente, como por ejemplo, Alicia en el País de las Maravillas.

TÚ NO ERES JOHNNY DEPP

-¿Y tú cómo sabes eso?

PORQUE YO SOY JOHNNY DEPP

CHAN CHAN

NAH, ES BROMA. PASA. *K-CHEEEEEEEEEENG*

-Ja, bien, se han tragado lo de Johnny Depp, ahora podremos secuestrar a Tim Burton sin problema

ESTO SIGUE ENCENDIDO


´-¡Oh, repámpanos y carambolas! ¡Qué vampiresca situación! -Entonces Hans, antes de entrar en el castillo sabiendo queya no cogería a Burton desprevenido, se fijo en la vampiresca pared de fuera del castillo. -Perro, observa esa pared. En un hipotético caso en el que yo estuviera realmente borracho y me mease, ésa pared sería una de las paredes más perfectas jamás vistas para orinar. Ya ha merecido la pena venir hasta aquí. Y no me han cobrado diez euros.

EL TERRIBLE MOMENTO EN EL QUE ÁLGÚN GILIPOLLAS APROVECHA PARA HABLARNOS DE SU VIDA

Hola amigos, soy Álex Pérez, blablabla masturbarse blablabla gatos negros blablabla tengo un blog. A veces llueve. No me gustan los domingos, alabado sea el ketchup con nocilla.

EL MARAVILLOSO MOMENTO EN EL QUE ALGÚN GILIPOLLAS SIGUE CON EL CUENTO

Hans y Pulmón estaban en problemas. Ah, ¿Os habéis perdido algo? Mala suerte, percebes. 
Rodeados por las diabólicas muñecas de trapo semiarañas alcohólicas navideñas con ojos de pez, la única salida de nuestros héroes era desnudarse por completo y vomitar hasta desmayarse. O a lo mejor no. Pero así lo hicieron. 

¿Podrá nuestro héroe salvar la situación? Y si Spiderman no puede, ¿Podrá Hans arreglárselas solo? ¡Todo eso y mucho más, en la segunda parte que quizás nunca escriba!



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