lunes, 24 de agosto de 2009

Blue Velvet

Digamos que era un salón, bastante grande, con un enorme armario, una mesa, sofá, dos sillones y varias sillas. Al entrar se escucha una agradable canción, huele bien, y corre una brisilla desde el balcón abierto que va meciendo las cortinas blancas a los lados. Atardece, y a cada cual le produce una sensación, a nadie deja indiferente el lugar. Quizás sea ese indescriptible sentimiento optimista, tan intenso como efímero, pero la costumbre empobrece las cosas, diría yo, les quita la magia.

Es esa breve sensación de equilibrio, algo que te susurra, sin palabras, que es el momento de pensar que nada termina, ese momento concreto en el que puedes pensar sin ningún tipo de presión, sin un qué tarde es, no he hecho nada, qué haré mañana, ... No, nada de eso, un parón en el tiempo, de repente no existe nada más, solo tú, un par de sillas y sillones, cortinas moviéndose suavemente, la música y una eternidad de tiempo que poder dedicarle a cualquier pensamiento, por simplón, estúpido o diminuto que sea.

Todo tiene su momento de gloria. Incluso esa moneda de cinco céntimos sobre una estantería, entre tantas cosas que jamás recordarías que está ahí, y mientras la miras, tan detenidamente que parece que llevaras años con ella, el terciopelo azul se esfuma, un coche da un frenazo fuera, en la calle, una llamada perdida en el móvil que se cruza con la voz de Bobby Vinton, una ráfaga que cierra con un portazo la puerta, y zas, semenjante hostiazo te saca del idílico momento en medio segundo.

Cuando, de pronto, vuelve a existir una vida más allá de ese salón, ese gran momento de equilibrio se transforma en una mala hostia que te da ganas de tirar el sofá, las cortinas, y el móvil por el puto balcón, y si hay suerte igual joden el coche al caer.

Hoy me apetecía dar el coñazo un poco, disculpenme mis inexistentes lectores de plastilina. De lo malo malo, tras estos somnipárrafos os lleváis una joya de canción y la agradable sensación de haberme leído una vez más.

-Para eso podrías haber puesto el link de la canción e irte a tocar los cojones al tuenti, pero nada, tu en tu linea.

Lalalala, todavía estoy pensando en especializar el blog en algo que no sean mis trastornos mentales hechos palabra. Cuando eso ocurra, cogerá mejor pinta.

Un beso no-lectores.

No hay comentarios:

¡Lo más visto!

Se ha producido un error en este gadget.